La Innovación y su relación con el cliente

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La innovación no es algo que podamos aprender en libros o guías, ya que está dentro de cada uno de nosotros, una vez que analizamos el entorno y vemos los problemas que nos rodean ya sea en el rendimiento o a la hora de hacer alguna tarea podemos observar que somos capaces de ser creativos e innovar. El pensar o ver el problema es uno de los pasos del proceso creativo, pues el primero reconocer el mismo, el segundo es un momento en el que se le intentan dar múltiples respuestas, este segundo proceso puede ser algunas veces frustrante debido a que muchas de las soluciones propuestas no son posibles o rentables por x o y motivo (este paso podría ser considerado como una lluvia de ideas), el tercer paso es cuando de todas escogemos una o unimos varias como nuestra idea principal y nos disponemos a realizarla, el cuarto paso es cuando ponemos la idea principal en el contexto, la aplicamos y observamos los resultados. Cabe señalar que este proceso no es lineal algunas veces por ejemplo podemos escoger una idea y no ver sus pros y contras entonces al aplicarla no da el resultado esperado y tenemos que volver a un inicio, ya que es igual de probable que no hayamos elegido la idea adecuada o el contexto.

Alrededor de la innovación se han hecho algunos mitos como: “Las grandes ideas comienzan con algo grande”. La frase indica que se necesita mucho capital o recursos para crear una idea grande, sin embargo hay muchas ideas que se vuelven grandes debido a que tienen una buena fundamentación y soluciona alguna necesidad, por ejemplo los videojuegos empezaron como algo tan sencillo como una especie de pinball y han llegado a ser lo que son ahora, con gráficos que jamás se llegaron pensar. “La innovación, en una mayor proporción, es sobre productos”. La innovación no solo se da en cuanto a ventas y productos, también se puede dar en casos como mejorar un proceso para facilitar un trabajo, creando maneras de solucionar problemas que sean más sencillas para todas las personas o personalmente, por ejemplo cuando en matemáticas encontramos una forma más sencilla de solucionar un ejercicio, a pesar de que a algunas personas les parezca más difícil o no la entiendan. “La innovación no puede enseñarse", en este mito estoy de acuerdo, ya que se pueden enseñar métodos innovadores, pero sin embargo, si la persona no tiene la suficiente creatividad es muy probable que no pueda ser innovador por sí mismo, es decir, va a seguir un proceso innovador, pero él no lo será, ya que en la mayoría de casos las personas no se esfuerza por mejorarlo aún más, en especial si el método de por si es sencillo, “La innovación tiene que ver con la línea principal”. La innovación no puede ir dirigida a solo un área, servicio o un producto, alguna promoción o publicidad, pues es abierta, flexible y sin límite de tiempo. “La innovación no es mi tarea”. Cuando tenemos un pensamiento como este estamos siendo conformistas y es más sencillo que las personas, ya sea el jefe o algún compañero nos manipule a la manera que ellos quieren, y no hacerlo como pensamos que es posible o mejor.

Cabe señalar que el proceso de innovación no es solo para el área de marketing o de producto sino que siempre debemos tener en cuenta cómo podemos mejorar el rendimiento del lugar en el que estemos sea como empleado o como empleador, buscar formas de que las personas se sientan mejor y trabajen de una manera más cómoda y eficiente. “La innovación es riesgosa”, considero que en muchos casos es cierto, pero sin embargo en otros es muy beneficiosa, de ahí que si siempre nos quedamos por decir con la misma línea de productos o servicios va a llegar un momento en que nuestros clientes no van a querer tenerlo. Entonces es mejor tomar la innovación como un riesgo necesario, ya que tarde o temprano debemos usarla. “La innovación es costosa”, al igual que el riesgo en muchos casos pero siempre se debe tomar en cuenta que si no se innova tarde o temprano será más caro. “La innovación es una excepción”. La innovación en muchas empresas no es algo que se vea, pero sin embargo se puede empezar a ver por medio del entrenamiento y las distintas herramientas. “La innovación es el elemento clave que explica la competitividad”. Innovación y competitividad van de la mano, pero no necesariamente una existe sin la otra. Además, la innovación está ligada a todos los niveles de competitividad de la pirámide y se puede aplicar en cualquiera de éstos. Ahora bien, se puede ser competitivo sin ser innovador con sólo mantener sistemas de mejora continua, pero los procesos de mejora deben ser suficientes cuando el mercado se encuentra saturado, cuando la demanda es alta y cuando existen necesidades que los productos o servicios existentes no logran solventar. En este punto, la innovación se convierte en un proceso fundamental para alcanzar la competitividad, debido a que los esfuerzos por mejorar han alcanzado su límite y ya no son suficientes para seguir adelante.

Lo que aprendemos gracias a la observación: Durante la observación a los clientes siempre se obtiene información básica obvia, pero aun así sumamente valiosa.

Se deben establecer metodologías y estrategias definidas para poder innovar. Realizar un estudio frío de los factores que intervienen en el proceso para la innovación y de las oportunidades existentes en los diferentes escenarios, siempre serán herramientas elementales. Si no se planea adecuadamente la innovación puede conducir a un fracaso, por tanto debe evaluarse el riesgo que la innovación conlleva. Con una pretensión intelectualmente más modesta, la organización innovadora trata de aplicar el conocimiento basado en la experiencia como el procedente del raciocinio. Para innovar, la organización debe valerse tanto de la experiencia que posee como de estrategias bien planificadas bajo un contexto lógico.

La creatividad es quizá la fuente de innovación mejor conocida y más aplicada. No obstante la creatividad no puede encargarse completamente del proceso de innovación, ya que es una herramienta demasiado compleja y que necesita tener ciertos límites. En términos generales, la creatividad significa producir objetos o ideas que no existían previamente. La creatividad ayuda a generar ideas. Es decir, que genera un sin número de soluciones a un problema específico, pero solamente a través de una depuración racional puede llegarse a la mejor, no obstante la creatividad no siempre le sigue automáticamente la innovación; las ideas son solamente las materias primas para la innovación. Así como se mencionó antes, la creatividad solamente se encarga de generar ideas, pero es el pensamiento lógico el que se encarga de depurar las ideas hasta llegar a la mejor solución, la más innovadora. En cualquier caso, la innovación (en todas sus formas y variantes) siempre exige un nuevo modo de pensar.

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CULTURA JURÍDICA




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